Mochi

No suelo participar en concursos y menos de cocina, sobre todo porque no suelo tener tiempo para cocinar todo lo que me gustaría, pero en este caso se trata de participar en el concurso que ha preparado Manu, un compañero de blog, por el tercer aniversario de su blog de cocina –además, me han pinchado para participar-. Así que ahí va mi receta para el concurso #cocinaunasonrisa de Cocinando con Catman -puedes votarme aquí-.

Suelen decir que a los hombres se les conquista por el estómago, pues bien, a las mujeres también. Y con mujeres me refiero a mi novia. Así pues le he hecho mochis por que sé que le sacaré una sonrisa, un beso y una barriga feliz.

Para ser la receta perfecta debía tener lo siguiente:

  • Cocina japonesa. Ambas somos adictas.
  • Aguacate. A ella le pierde el aguacate.
  • Ser un postre. Tenía mono repostero.
  • Ser sano.
  • Chocolate ¿Hay algo mejor que el chocolate?
  • Estar rica (de eso me encargo yo).

Y con estas premisas llegué a mi receta de mochis de mousse de chocolate y aguacate. Ahí va la receta.

Ingredientes:

Para el mousse de chocolate y aguacate vegano

  • Un aguacate (si no te gusta el aguacate se puede hacer con plátano)
  • 45gr de cacao en polvo de calidad
  • 30gr de sirope de arce (se puede sustituir por miel)
  • 50ml de leche de coco (se puede sustituir por leche de vaca o nata, pero deja de ser una receta vegana)

Para los mochis (daifuku)

  • 100gr de mochiko (harina de arroz glutinoso, no sirve harina de arroz normal)
  • 60gr de azúcar
  • 120ml de agua
  • Fécula de patata

Pasos para hacer el mousse de chocolate y aguacate

Se introducen todos los ingredientes en un recipiente y se bate con el minipimer. Así de sencillo.

Sólo os diría que cada aguacate es un mundo. Empezad añadiendo sólo una parte de los ingredientes, probad e id incrementando la dosis según veáis. Vuestro aguacate puede ser muy dulce o un poco seco. Añadid el cacao según os guste más o menos fuerte y la leche de coco igual, es como añadir leche de vaca, suaviza el cacao pero evidentemente también le da gusto a coco.

Con el mousse ya acabado, lo dividimos en ocho montoncitos (que queden lo más redondos posible, así luego será más fácil hacer los mochis) y los ponemos en una bandeja que previamente habremos cubierto con papel sulfurizado. Y todo esto al congelador.

Para hacer los Mochis

Se introduce la harina de arroz glutinoso, el azúcar y el agua en un cuenco y se remueve bien hasta que no queden grumos. Se tapa con film y se introduce en el microondas a máxima potencia durante 2 minutos. Lo destapamos y removemos lo que podamos (será una especie de masa tipo chicle), se trata de darle la vuelta para que se cueza bien por todas partes. Lo volvemos a meter en el microondas un minuto y medio.

Esparcimos fécula de patata en nuestra superficie de trabajo y ponemos encima nuestra masa. La dividimos en 8 partes. Las que no utilicemos las tendremos debajo de film para mantener la temperatura (quema, lo sé, pero cuando está frío no hay quien lo moldee).

Utilizaremos la fécula de patata para que no se nos pegue nuestra masa en la mesa o las manos.

Estiraremos un poco la masa y pondremos en medio una de las porciones de mousse congeladas. Hay que estirar, cubrirlo todo intentando que no se nos rompa, y juntar la masa por la parte de abajo haciendo pellizcos.

Una vez tengamos los ocho mochis hechos los espolvoreamos con cacao para decorar.

Los japoneses guardan los Mochis congelados, así que es un postre que se puede hacer con antelación y queda perfecto. Sólo hay que acordarse de sacarlo a tiempo (a temperatura ambiente con una hora basta).

Y yo voy a llevar mis mochis caseros en avión de Barcelona a Mallorca, porque mi chica se lo merece.