De actores y spoilers

Los procedimentales llevan años funcionando muy bien en televisión, tanto que hay grandes sagas de policías, abogados, forenses, médicos etc. batiendo récords de espectadores y que son una buena fuente de ingresos para actores famosos, o casi, que interpretan a personajes ocasionales que aparecen durante un solo capítulo.

En el caso de las series de médicos no importa demasiado que estos actores famosos interpreten al enfermo –ya que ello no influye en si morirán o vivirán-, pero por desgracia en las series de policías y abogados siempre interpretan al malo y eso es un spoiler como una casa.

Los productores deberían comprender que poner sin descanso a actores famosos a interpretar al malo del capítulo, por mucho que en ocasiones tenga su gracia, acaba por spoilearte el final durante los tres primeros minutos de emisión. Pongamos, por ejemplo, que cierto actor bastante o muy conocido –ese que te suena una barbaridad-, aparece interpretando al padre, o al marido, o al jefe de un determinado difunto/a: un segundo después ya sabes que tamaña figura tiene que ser el malo, porque de lo contrario se le ha acabado el papel en dos escenas y, como es natural y como todo el mundo sabe, los grandes actores no suelen aceptar papeles de extras, de manera que, sin la menor duda, está ahí para hacer de asesino.

En suma, una mala costumbre que puede que encante a los sindicatos de actores, pero que se carga la intriga sin contemplaciones.