El regreso

Ha pasado mucho tiempo desde mi última actualización y he de reconocer que tengo esto algo abandonado, pero tengo mis excusas.

Mi vida ha dado un cambio de 180 grados desde el último post y aunque el cambio ha sido para bien, reubicarse no es sencillo. Conseguir organizarse y tener tiempo para todo a veces es algo complicado.

De todos modos, me he decidido a volver y espero mantener cierta regularidad.

Perdonad por el abandono.

¿Dónde está la libertad de expresión?

De un tiempo a esta parte el mayor problema que tenemos en Ambiente G es que algunos lectores no comprenden que el blog no tiene una línea editorial marcada.

Me explico. En Ambiente G cada editor escribe sobre lo que le apetece siempre que tenga relación con el tema gay, y opina lo que le place, por más minoritaria o polémica que sea su opinión. Los demás editores no tenemos porque estar de acuerdo, es más, muchas veces un mismo tema es abordado desde varios puntos de vista.

En mi opinión este es uno de los puntos fuertes del blog, ya que Ambiente G mantiene desde sus inicios una pluralidad que no se ve en otros medios gays –o generalistas-, sobre todo porque los que allí escribimos somos todos muy diferentes.

Así pues, de vez en cuando nos llegan mensajes de lectores enfurecidos porque difieren de alguna de las opiniones vertidas en el blog, como si por disentir tuviéramos que crucificar al autor del post.

Que se opine de forma diferente, que se cree polémica en los posts, incluso que algunos lleguen a pelearse en los comentarios defendiendo sus respectivas opiniones me parece lógico; pero que pidan la cabeza del autor ya me parece una falta de respeto incalificable por las opiniones ajenas.

Es más, se debería reflexionar sobre aquella idea según la cual casi todo suele ser una parte de la verdad. Porque hay muchos temas en los que todo el mundo tiene razón y las diversas opiniones proceden de elegir entre una u otra prioridad o entre uno u otro efecto previsible.

¿Qué es mejor? ¿Un Mac o un PC? ¿la Nintendo o la Play? ¿un iPhone o un Android? En los blogs de tecnología la gente comprende que los editores tengan opiniones diferentes –en realidad nosotros hemos heredado de ellos esa pluralidad- e incluso son conscientes de que si prefieren la Nintendo es por militancia, como uno es del Barça o del Madrid porque ‘ama unos colores’ no porque ningún equipo de fútbol sea objetivamente el mejor desde cualquier punto de vista y en todo momento.

En la política, en la vida y con las opiniones sucede lo mismo. Nadie es propietario de la verdad y el que crea poseerla se engaña,  únicamente nos limitamos a escoger entre las opciones disponibles.